Espías en torno a un libro. Por Pilar Pascual Él me espiaba. Mi sobrino. A todas horas, mientras escribía Mundo Sueño. Al principio yo no me daba cuenta, pero poco a poco empecé a notar que siempre  rondaba cerca de mi ordenador portátil durante las largas horas de verano, cuando más tiempo pasamos juntos. Empecé a sospecharlo no porque le descubriera haciéndolo; fue porque las miradas de ansiedad, desesperación e impaciencia que hasta entonces tenía -debido a los largos periodos de espera entre una parte y otra de la saga-, de repente habían sido sustituidas por fugaces destellos pícaros, ansiosos pero alegres, y sonrisas mal disimuladas. Y entonces, tal como

Leer más