Paloma Navarrete: «Algo sobre la Magia»

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Algo sobre la Magia

En la antigua Grecia, cuando los seres humanos mantenían un contacto directo con los dioses y la visión del mundo era distinta muchos grandes filósofos presocráticos fueron magos. Así Empédocles, quien formuló la teoría de “los Cuatro Elementos Fundamentales”, habla en su poema de poderes mágicos como “apaciguar la furia de los infatigables vientos”, “colocar después de la lluvia sombría una oportuna sequía” y hasta de “retornar del Hades el vigor de un hombre muerto”. Es decir habla de la capacidad de dominar “los elementos” con sus poderes mágicos.

También Parménides escribió un gran poema épico en el que habla de su viaje al Inframundo para encontrarse con la “Diosa que no tiene nombre” y recibir sus enseñanzas.

Los chamanes de distintos lugares del mundo practican a su vez “el vuelo chamánico” a través del cual pueden llegar a los cielos y bajar al Inframundo para traer conocimiento a los humanos. Hoy día a esos viajes los llamaríamos viajes astrales.

En aquel mundo antiguo magia, religión, filosofía y ciencia no eran enemigas. Bien lo demuestra Pitágoras, el del famoso teorema que todos aprendimos en el colegio, mago y filósofo. Pues bien, la magia ha sobrevivido a lo largo de la historia y ha llegado a nuestros días, todavía hoy existen magos o “brujos” como se les llama en el país donde yo entré en ese mundo de la mano de un chamán. El mundo apasionante de los misterios.

Hoy sabemos que en principio todos, en menor o mayor medida tenemos capacidades para ello. ¿Una bruja nace o se hace? La inevitable pregunta en entrevistas y conferencias. Un brujo o bruja nace y se hace. Unas capacidades innatas necesitan desarrollarse y ordenarse a base de esfuerzo, constancia y disciplina. Un buen maestro ayuda mucho.

A muchos de los “poderes” de los antiguos magos hoy los llamamos capacidades extrasensoriales y éstas son las que necesitan ser trabajadas, pulidas, ampliadas para poder aplicarlas en los trabajos mágicos.

La base de la magia es muy sencilla. Se trata de utilizar esa infinita reserva de energía que está a nuestra disposición, canalizarla y proyectarla a un objetivo. Claro que para obtener resultados es necesario aprender, también en este campo es preciso dominar ciertos conocimientos y aplicar una técnica determinada.

Para convertirse en mago la primera condición es querer y disponerse a aprender, a adquirir los conocimientos imprescindibles para utilizar la inmensa energía a su disposición. Luego deberá atreverse a utilizar esos conocimientos y convertirlos en obras y por último adquirir la suficiente humildad para callar sus éxitos y no vanagloriarse de ellos.

Querer, Saber, Osar y Callar. Las cuatro condiciones imprescindibles para conseguir el dominio del Fuego, Agua, Aire y Tierra, los cuatro elementos de Empédocles, para conocer los reinos elementales y a sus habitantes: salamandras, ondinas, silfos y gnomos y así entrar sin miedo y sin peligro en el mundo de los misterios.

Decía Don Diego, mi chamán: “El mundo en el que vivimos es extraordinario y sorprendente, pero debemos aprender a mirarlo con otros ojos”.

Paloma Navarrete

EXPERIENCIAS EN LA FRONTERA


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