James Joyce: su pensamiento en 10 frases

The Bow Tie Crowd. James Joyce, Paris, 1922.

The Bow Tie Crowd.
James Joyce, Paris, 1922.

Para muchos, el modelo más elevado de las “letras con propiedad”, sus escritos y legado sólo se comparan con los grandes de la literatura: Shakespeare, Milton, Pope y Hopkins. Hay quienes consideran que si no fuera por Joyce, la literatura de Vargas Llosa o Jorge Luis Borges no habría sido la misma.

James Joyce nació en Dublín, un 2 de febrero de 1882  y falleció en  Zúrich, el 13 de enero de 1941.  Fue un escritor irlandés, mundialmente reconocido como uno de los más  influyentes del siglo XX. Joyce es galardonado por su obra maestra, Ulises (1922), y por su misteriosa novela, Finnegans Wake (1939). Es el representante más destacado  del  modernismo anglosajón. Una vez que leas estas frases ni la literatura ni la vida volverán a ser las mismas.

1.-  “Levantando la vista hacia lo oscuro me vi como una criatura manipulada y puesta en ridículo por la vanidad, y mis ojos ardieron de angustia y de rabia”.

2.-“Si tan solo pudiéramos vivir de un alimento tan bueno –le dijo a la vieja alzando un tanto la voz–, no tendríamos el país lleno de dientes podridos y de intestinos podridos. Viviendo en un chiquero, comiendo comida barata y con las calles cubiertas de polvo, bosta de caballo y escupitajos de tuberculosos.”

3.- “Ya que no podemos cambiar de país, cambiemos de tema”.

4.- “Todo es demasiado caro cuando no se necesita”.

5.-  “Dulces son las dulzuras. Las dulzuras del pecado.”

6.- “¿Cuál es la razón de que palabras como éstas me resulten tan torpes y tan frías? ¿Será que no hay palabra lo suficientemente tierna para describirte”.

7.-­ “Tenemos la boca llena de dientes deteriorados y el alma de ambiciones deterioradas”.

8.- Pero ahora me sonó a cosa mala y llena de pecado. Me dio miedo y, sin embargo, ansiaba observar de cerca su trabajo maligno.

9.-” Todas las cosas son inconstante, excepto la fe en el alma, que cambia todas las cosas y llena de luz”.

10.-“La gente aguantaba que les mordiera un lobo pero lo que verdaderamente les sacaba de quicio era que les mordiera una oveja”.

Con información de Sexenio.com.mx y El País.com

J.R.

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